CARACTERÍSTICAS DE LOS GATOS COMUNES
En un gato común se puede observar todo el abanico de colores, si bien los más antiguos son el negro, el azul, el rojo y los bicolores, y los más comunes el atigrado y el negro.
Los gatos comunes no responden a un patrón prefijado de conducta. Mientras sus compañeros de raza suelen tener una línea uniforme en cuanto a pautas de conducta, los comunes no responden a ningún patrón prefijado y no es difícil que miembros de una misma camada se comporten de modos totálmente distintos.
Los siglos que han tenido que sobrevivir a costa de su inteligencia y vivacidad ha propiciado que estas dos características sean el denominador común en todos ellos. Otro aspecto que les diferencia de sus congéneres de raza es su salud. Es sabido que cuanto más seleccionado sea un animal, más propenso es a contraer enfermedades. Pues bien, los gatos comunes, al no haber sido seleccionados por el hombre, son animales naturales dotados de las defensas propias de aquellos que han sobrevivido por selección natural. Es por ello que no suelen tener propensión a ciertas enfermedades y, sobre todo, se suelen reproducir sin ningún problema, generando camadas a veces muy numerosas.
Cabe destacar también su escrupuloso sentido de la higiene. Si bien esta característica es innata en los felinos, en el gato común llega hasta la saciedad, puede pasarse horas lamiendo hasta el último pliegue de su cuerpo.
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